En una isla vivía un pequeño niño llamado Martín, siempre estaba descalzo, disfrutaba el tacto de la arena en sus pies, sentir las hojas, y el agua, sus pies eran
En una isla vivía un pequeño niño llamado Martín, siempre estaba descalzo, disfrutaba el tacto de la arena en sus pies, sentir las hojas, y el agua, sus pies eran